lunes, 4 de octubre de 2010

Holanes


Hoy que crezco, y los huesos lentos se van hacia abajo, se compactan, la piel encierra un tono claro y suave, el cabello se esmalta y me llega hasta el cuello, hace redondos mis hombros. Regreso a tener el pecho liso como los niños. Unas calcetas se tejen, veo cómo suben en enredadera hasta mis rodillas, el pantalón se deshace y en su lugar me crece un vestido satinado, y los holanes hacen circunferencia y marcan el límite de mi mundo, que recorro a saltos de charol blanco, y a vueltas de enseñar calzones.

Seguramente es domingo, tengo cinco pesos en la mano y puedo comprar sonrics, sabritas, ricolino, vero, de la rosa, larin, kínder, canels, puedo pedir con la voz templada, llena de saliva, para qué me alcanza, con esto para qué me ajusta, y convertir los centavos en abejitas. Hoy crezco para dentro, el infinito dentro que confundí con lo alto, y haré todas las preguntas que esperan ser pescadas en el aire, me dejaré libre en este jardín donde amanezco entre las olas o duermo para cortar el lazo del cuello, a las olas barco y al lazo moño, y al aire vueltas, y a las vueltas mi vestido con holanes y en el vestido la medida inmensa de mi mundo.


7 comentarios:

Aviña dijo...

me gusto mucho tía, es decir, me encanto, realmente sentí mientras leía como me involucraba o me envolvía en su historia. que se que no es un cuento, pero como si lo fuera, así me sentí, me atrapo tía. me soltó un poco al hablar de marcas pero nada, cosa mía.
gracias por compartir.

Rupo dijo...

El domingo volví a ser niño también.
Si, éste domingo en especial..

Koko dijo...

¡Otro viaje a la semilla! Me gustan esos viajes, me gustan tus viajes.

Réfael Nieto dijo...

No pude volar contigo apesar de quedar enredado en ese deshilacharse de tu pantalón convertido en vestido. Algo no me dejo despegarme por completo de la tierra: ¿Con lo de los huesos quieres hablar de senectud? porque al ser así, me parece que dista un poco de ser un sueño tan añejo.
Sigo captando esa magia de una u otra forma.
Gracias!

Nylha dijo...

Sobrino: es lo que usted quiera que sea, qué bueno que lo atrapé.

Rupo: entonces ya somos dos niños, dos niños rojos.

Koko: mil y un viajes y semillas en mil y un holanes volando

Hernán: la senectud no la conozco en los huesos, pero puede ser lo que tú quieras otra vez, bien por ti que sientes la magia...

Gracias por romper el silencio del blog!

GuillermoPCG dijo...

con mucha luz, tiene una intensidad imaginatia muy padre,me quedan dudas pero son cosa personal, pero el imaginar eso es muy original y para mi puy sentido genial, este me ha gustado mucho tambien

Sergio dijo...

miré que en este se le deshilacho la lengua, sus dedos chuecos y todas esas caries de los dulce de su boca.
Te amo